Una investigación tras el problema del motor de París / Los Ángeles

Se inició una investigación, que fue abierta por la Fiscalía de París, a raíz de una serie de denuncias presentadas por los pasajeros del A380 de Air France. Este último sufrió daños en el motor durante un vuelo de París a Los Ángeles, el 30 de septiembre de 2017.

Las razones del fracaso

Aprendimos, gracias a fuentes legales, que la fiscalía de París ha abierto una investigación tras un daño de motor en el vuelo de Air France de un A380 que conectaba París con Los Ángeles. De hecho, los pasajeros habían presentado una denuncia contra X en diciembre por poner en peligro la vida de otras personas. Una investigación que se confió a la sección de investigación de la gendarmería del transporte aéreo.

Sabemos que parte de los reactores del A380 de Air France, que se encontraba en la ruta París – Los Ángeles, se desprendió de la estructura del avión en vuelo, lo que obligó a este último a llegar al aeropuerto más cercano, es decir, al aeropuerto militar de Goose. Bay, Labrador, en el este de Canadá. Los 520 pasajeros del avión no sufrieron daños.

El motor del reactor que salió del avión fue llevado a Cardiff, al centro de mantenimiento del fabricante del motor más precisamente (Reino Unido). Allí será examinado por investigadores del Bureau d’Enquête et d’Analyse (BEA). Este último fue construido por las empresas estadounidenses General Electric y Pratt & Whitney, que forman parte del grupo Engine Allianz.

Según la primera información recogida, es el ventilador, que constituye el primer elemento giratorio del motor, el que se rompe durante el vuelo, provocando así la pérdida de la toma de aire.

Un sudor para los viajeros.

Según la denuncia, que por lo tanto data del 11 de diciembre de 2017: “Las condiciones que siguieron a la pérdida del motor fueron extremadamente traumáticas para los pasajeros y la tripulación, como se desprende de una gran cantidad de testimonios, todos los cuales son consistentes”. .

Después de una escala de dos meses en Canadá, el avión regresó a Francia a fines de 2017. Su motor defectuoso fue lógicamente reemplazado antes de regresar a París.

“Tuvimos la impresión de que el avión se había estrellado contra una pared, el motor se hizo añicos, teníamos la impresión de que colgaba de un hilo”, expresa un pasajero, para quien, y en la imagen de todos los ocupantes de la aeronave, el La experiencia fue traumática.

Esta historia no augura nada bueno para los aviones A380, que son los dispositivos de vuelo comerciales más grandes del mundo. Incluso si el pedido de Emirates de 36 aviones A380 les da cierta visibilidad. El CEO de Airbus, Tom Enders, ha hablado sobre esto y cree que este pedido le ha “dado visibilidad durante al menos los próximos 10 años” para él y su marca.

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