Té rojo y sus usos en la cocina
El té es una de las infusiones más extendidas en todo el planeta. En algunas culturas o territorios, incluso es una forma de religión, una tradición que forma parte de su día a día. La planta del té da lugar a numerosas variedades. La más conocida quizás sea el té verde, pero hay otros como el té matcha, el negro, el rojo o el blanco. Hoy nos centramos en una de ellas para contarte cuáles son los beneficios del té rojo, pero sobre todo qué usos culinarios tiene esta planta.
Té rojo, propiedades y elaboración
El té rojo se denomina también té rooibos. Su sabor agradable se complementa con efectos beneficiosos para la salud y el bienestar. Una de las curiosidades más relevantes de esta infusión es que no contiene cafeína. Además, el nombre deriva de su color rojizo. En cuanto a los matices de sabor, es dulce, terroso y ligeramente floral.
La infusión procede de las hojas fermentadas del arbusto Aspalathus linearis, que crece en Sudáfrica. La producción de té rojo se inició ya en esta zona de África hace unos 2.000 años. Para elaborarlo es necesario cortar las hojas y tallos del arbusto y dejar que fermenten y sequen al sol. En ese proceso se van oxidando, lo que permite la liberación de aceites esenciales de la planta. Hojas y tallos van adquiriendo un color marrón rojizo, que es lo que da nombre al té.
El té rooibos contiene bajos taninos, a diferencia de los tés negro y verde. Además, es antioxidante y se considera una buena elección como infusión para mejorar el estado de la piel. Esta infusión también se puede aplicar directamente sobre las zonas afectadas de la piel, para mejorar el aspecto de la dermis. Puedes conocer más información en el blog de Dia.
Cómo usar el té rojo en cocina
La forma más tradicional de tomar té rojo es a través de infusiones. Si eres de los que prefieres tomar bebidas frías y no calientes, una alternativa es a modo de refresco. El modo de preparación es similar, basta con infusionar el té y dejarlo enfriar. A partir de ahí, se le puede añadir a una jarra con esta bebida el zumo de medio limón y agua, junto con un sobre de gasificante o bicarbonato para darle un toque refrescante. Una vez mezclado todo, basta con servir en un vaso con hielo.
La tercera propuesta es parecida, un smoothie, o lo que es lo mismo, un batido de frutas. La infusión de té rooibos sirve aquí para reducir la espesura del batido. En este caso, en lugar de añadir un lácteo, se incluye el té rojo. Para preparar el smoothie solo necesitas la fruta que más te apetezca, aunque queda muy bien con mango, plátano y un poco de jengibre.
Más allá de estas opciones, lo ideal es que a la hora de añadir té rojo en tus recetas, compruebes en primer lugar cómo es el maridaje de este producto. Muchas salsas, tanto dulces como saladas, se pueden sustituir por preparaciones a partir de este té.
La hierbas del té rooibos son un ingrediente común como especia. En salteados de verduras, de champiñones o con setas, es muy frecuente su uso. A su vez, es un componente habitual en postres, pues su sabor dulce refuerza el potencial de las recetas.
Los otros tés en cocina
Hablar de té de manera genérica para su uso en cocina nos lleva a preparaciones como pastas, arroces, pescados, salsas… y por supuesto postres. Hasta en coctelería aparecen opciones para incluir el té. La versatilidad de estas infusiones posibilita su empleo en platos fríos, dulces, salados y en distintas formas de uso.
Si hablamos del té verde, donde más se utiliza es en repostería. La tarta de queso, lima y té matcha es un poste que causa sensación en muchos paladares. A su vez, los bizcochitos o pasteles a partir de esta planta son también muy populares.
En algunos casos, las hojas de té verde pueden servir como sucedáneo de perejil y otras especies que acompañan a las salsas verdes de pescado. Esta variedad marida especialmente bien con el marisco, y en concreto con las gambas, pudiendo preparar salteado de gambas al té verde.
El té negro, que tiene un sabor más intenso, acompaña muy bien a la carne, sobre todo en guisos. Es un complemento perfecto de la pimienta, la canela o los cítricos. Cuando son carnes a la plancha, que quedan más secas, ganarás en melosidad si usas una salsa de miel con té negro.
Finalmente, el té blanco es el más fresco. Su sabor no es tan potente, pero sí ayuda a darle más personalidad a recetas que tienen a la patata como ingrediente principal. Otra opción es usar la infusión a partir de este té como aderezo para ensaladas y macedonias de frutas.
