Ocho consejos para elegir un coche

El mercado está lleno de categorías que, a su vez, ofrecen multitud de alternativas que se adaptan a nuestras necesidades y condiciones. Por eso, cuando queremos comprar un coche, tenemos que tener las ideas muy claras.

No es una decisión fácil de tomar. Tampoco es un proceso sencillo. El mercado está lleno de categorías que, a su vez, ofrecen una plétora de alternativas que se adaptan a nuestras necesidades y condiciones. Por eso, cuando queremos comprar un coche, tenemos que tener las ideas muy claras, no tener prisa y mezclar bien todas las opciones para conseguir lo mejor. Y para ello, es mejor informarse con algunos consejos.

Establecer un presupuesto

El primer paso lógico es averiguar cuánto dinero podemos gastar sin sobrepasar ese límite. Si se opta por la opción de financiamiento de compra, debemos saber si podemos hacer frente al aumento que implica intereses o cuotas de apertura y cierre, entre otros aspectos. Si en los números que conducimos no se corresponde con el vehículo que nos gustaría comprar, quizás sería necesario considerar otros medios.

Presta atención a la financiación

Comprar y pagar un automóvil a plazos es una práctica común, pero no siempre se recomienda. Necesitamos ser conscientes del coste real y, lo más importante, buscar todas las alternativas posibles que estén a nuestro alcance, como los préstamos personales de los bancos.

Además, las marcas tienen sus propios sistemas de financiación que, en muchos casos, están vinculados exclusivamente a sus ofertas. Éstas no son las únicas opciones. En algunos concesionarios podemos entregar nuestro coche con un descuento sobre su valor actual, pero es recomendable saber de antemano cuánto nos darían en el mercado de usados.

Conozca sus necesidades reales

Al ser limitada la línea económica, es importante tener claras nuestras necesidades reales y tratar de ignorar las modas del momento. Es importante tener en cuenta que nuestro futuro coche nos acompañará a diario durante muchos años y que en algunas ocasiones siempre podemos recurrir a otras opciones de movilidad. Por tanto, el vehículo que elijamos deberá adaptarse a nuestra rutina teniendo en cuenta aspectos como el número de kilómetros recorridos y por qué, el uso que le damos a las plazas traseras y al maletero, cuántas personas lo utilizarán. De la forma habitual etc.

Obtenga más información y compare

El mercado de la automoción tiene una gama de productos muy amplia y conviene aprovechar: ¿cómo? Recopilar la mayor cantidad de información posible para considerar todas las opciones que existen y que, por supuesto, encajan en la compra que queremos realizar. Un ejercicio que se puede completar evaluando los diferentes precios, incluso entre concesionarios de una misma marca o algunos, es que las diferencias generalmente no son desproporcionadas, pero pueden ser importantes si nos decidimos por un coche de stock o de kilómetro cero.

El equipo más útil

Al elegir el equipamiento de nuestro nuevo vehículo, es muy fácil cruzar la línea entre lo esencial y lo innecesario. En esta etapa, lo mejor es mantener la cabeza fría para no sumar los elementos que no rentabilizaremos y que, además, encarecerán el precio final. Por tanto, es necesario distinguir entre opciones imprescindibles y recomendables (por ejemplo, las relacionadas con la seguridad) y las menos útiles. Además, no debemos olvidar que hay modelos cuyas gamas son cerradas y no es posible equiparlos a nuestro gusto o realizarlos, hay que pagar una cantidad considerable.

Haz una prueba

Este es un paso esencial. Ponerse en contacto con el coche que vamos a comprar es fundamental para conocer, por ejemplo, su espacio interior o el comportamiento del motor, sin olvidar cómo es conducir cuando estamos en los mandos. Y para que la prueba sea lo más completa posible y que obtengamos toda la información necesaria, lo mejor es realizarla en todos los escenarios posibles que nos podamos encontrar en el día a día y estar acompañados de alguien para que ningún detalle se escapa.

Piensa en el futuro

Es un ejercicio complicado de hacer porque no sabemos cómo predecir el futuro o qué pasará después de comprar un automóvil. Pese a ello, merece la pena probarlo y valorar las necesidades que puedan surgir en el futuro para que nuestra adquisición sea útil y no se convierta en una pérdida de dinero que no podamos compensar posteriormente. No es en vano, el vehículo empieza a perder valor en cuanto lo sacamos del concesionario.

Valorar todas las opciones de propiedad

Comprar un vehículo nuevo no es la única posibilidad. Es una excelente manera de comprar un vehículo sin perder su valor. El único inconveniente es que vienen preequipados (especialmente en stock) y, si bien incluyen todos los elementos que demandaban la mayoría de los conductores, no permiten la personalización. Por otro lado, existen fórmulas a tener en cuenta para ahorrar en intereses como el leasing: el cliente firma un contrato por un periodo de tiempo durante el cual paga una cuota mensual y al final del cual decide quedarse con el coche o devuélvalo al concesionario.

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