Los mejores complementos alimenticios naturales para tus defensas
Sara Dominguez Baeza.
Una dieta sana y equilibrada, además de buenos hábitos positivos para el organismo como un descanso suficiente y confortable y la práctica periódica de ejercicio físico son la mejor solución para mantener un buen estado de salud preventiva.
Sin embargo, en ocasiones es necesario acudir a suplementos alimenticios que compensen la ingesta insuficiente de nutrientes o reforzar esos buenos hábitos con complementos que mantengan a raya las amenazas para el sistema inmunológico.
Un buen ejemplo son los cambios estacionales, con las variaciones de temperatura, que pueden pillar al organismo con las defensas bajas y provocar catarros, resfriados e incluso procesos febriles de cierta gravedad.
Para esos momentos, se puede acudir a complementos para fortalecer el sistema inmunitario. En el caso de Herooj, los productos que comercializa esta tienda online están destinados especialmente a deportistas de alto rendimiento. En su caso, cuidar el organismo es si cabe más importante, pues la más mínima merma en su estado de salud puede provocar pérdida de nivel competitivo.
Ahora te mostramos a qué suplementos, o componentes nutricionales puedes echar mano cuando sientas que tus defensas están bajas, pero recuerda, todos estos productos nunca sustituyen una dieta equilibrada, sino que son una vía para reforzar el sistema inmunológico que acompaña a la alimentación.
Vitamina A
La vitamina A es esencial para el organismo porque estimula la producción de linfocitos, y con ello su actividad. Estas células sanguíneas atacan a los agentes invasores y ayudan a producir los anticuerpos, que son una barrera esencial ante futuras infecciones.
La acción de este nutriente sobre el sistema inmunológico es doble, la producción de linfocitos y la estimulación de anticuerpos. La vitamina A se encuentra presente en alimentos como los lácteos, los huevos, el kale, la col rizada o el brócoli.
Vitamina C
Otro nutriente imprescindible, especialmente en otoño e invierno, cuando se producen los catarros y constipados. La primera línea de defensa para hacer frente a gérmenes e infecciones son los revestimientos de la nariz, el intestino y los pulmones. Ahí adquiere un gran protagonismo el colágeno, y la vitamina C es fundamental en su síntesis.
Sin ella no hay suficiente protección en esas zonas del cuerpo, luego el organismo es más sensible a posibles alteraciones. A su vez, la vitamina C ayuda al sistema inmunológico en su lucha frente a virus e infecciones, pues incrementa la producción de células blancas, enzimas y anticuerpos. Por otra parte, también presenta efectos antiinflamatorios y antioxidantes, luego es un buen nutriente para combatir los radicales libres.
Vitamina D
La D es otra vitamina clave para el organismo, en concreto para el sistema inmune. Su función principal es activar los linfocitos T cuando se requieren ante una infección, pero con la cualidad de no reaccionar en exceso para no provocar una respuesta contraproducente.
Este nutriente está presente en los huevos y en el pescado. A su vez, la exposición al sol también promueve de manera interna la síntesis de vitamina D. En ese caso, lo conveniente es no dejar que los rayos incidan de manera directa sobre la piel durante las horas centrales del día, y aplicar cremas fotoprotectoras para combatir los efectos perniciosos de los rayos ultravioleta.
Ácidos grasos omega 3
El omega 3 es una grasa poliinsaturada considerada ácido graso esencial que el cuerpo no es capaz de producirlo por sí mismo. Por este motivo es imprescindible acudir a la dieta y a la suplementación para obtener las cantidades suficientes.
Existen varias clases de omega 3, como el ácido alfa linoleico (ALA), el ácido eicosapentatónico (EPA) o el docosahexacoico (DHA). Todos ellos contribuyen a reducir la inflamación y facilitan la curación una vez que el sistema inmune haya neutralizado los virus. Estos nutrientes están muy presentes en los pescados azules y el marisco, también en las algas y en algunos frutos secos, como las nueces.
Hay muchos otros componentes nutricionales que forman parte de los suplementos alimenticios y son clave en el buen funcionamiento del sistema inmunológico. Además, junto a ellos no hay que olvidar la flora bacteriana, que ejerce un papel clave en funciones como el tránsito intestinal y el reparto de nutrientes a otras zonas del cuerpo. Las bacterias positivas para el organismo regulan funciones metabólicas y combaten la presencia de otros microorganismos dañinos.
