La técnica Alexander, o cómo usar mejor su cuerpo para aliviar el dolor
En la vida cotidiana, inconscientemente adoptamos hábitos en la forma en que nos sentamos, nos paramos o nos movemos que provocan tensión muscular en todo el cuerpo, provocando dolores que afectan nuestra calidad de vida. La técnica de Alexander busca que las personas sean más conscientes de sus hábitos para modificarlos y adoptar movimientos más naturales para nuestro cuerpo: este método se explica en este artículo.
La técnica Alexander: introducción
Desarrollo a finales de los 19th siglo por Frederick Matthias Alexander, un orador que se quedó sin voz, la Técnica Alexander es un proceso educativo que busca desarrollar las capacidades de los individuos para que no apliquen tensiones musculares innecesarias. De hecho, busca aprender mejores posturas y movimientos más adecuados a las personas, con el objetivo de reducir los problemas corporales vinculados a los malos hábitos. Así, al aprender a ser más consciente de sus movimientos, las personas pueden deshacerse de los hábitos que les provocan el dolor físico.
Durante las sesiones, las personas aprenden a estar más conectadas con su cuerpo, mejoran las malas posturas y se mueven de manera más eficiente. Es una técnica que ayuda a las personas a deshacerse de la tensión corporal y aliviar problemas como el dolor de espalda, el dolor de cuello y hombros y otros problemas musculoesqueléticos.
Los principios clave de esta técnica
La Técnica Alexander se basa en los siguientes principios:
- La forma en que nos paramos, nos sentamos y nos movemos afecta nuestra función
- La relación entre nuestra cabeza, cuello y columna vertebral es fundamental para una función corporal óptima.
- Ser más conscientes de cómo nos movemos a diario es fundamental para hacer cambios y sentirnos bien.
- El cuerpo y la mente siempre funcionan al unísono y se influyen mutuamente.
Así, los practicantes de esta técnica consideran que dolores como el dolor de espalda son provocados por un mal uso prolongado del cuerpo, por caminar de forma ineficaz o por estar sentado o de pie sin prestar atención a la distribución de nuestro peso.
El objetivo de la Técnica Alexander es, por tanto, ayudar a las personas a «desaprender» sus malos hábitos para que puedan obtener un cuerpo equilibrado y alineado de forma natural. Se presenta así como una técnica que enseña a las personas a moverse de una forma más relajada y natural, sin provocar tensiones en distintas partes del cuerpo, para permitir un mayor bienestar en el día a día.
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¿Cómo va una sesión?
Las sesiones suelen durar entre 30 y 45 minutos y se requiere ropa holgada y cómoda. El practicante comienza observando la forma en que se mueve el individuo y luego le muestra formas de moverse, sentarse, acostarse y pararse, lo que provoca menos tensión en el cuerpo. Al utilizar el tacto para guiar los movimientos de los pacientes, el médico muestra cuáles son las posiciones más adecuadas: así, se trata de mostrar posiciones que respeten la alineación entre la cabeza, el cuello y la columna y que permitan la relajación muscular. Serán necesarias varias sesiones para integrar realmente los principios y movimientos aprendidos.
Así, es posible sentir alivio muy rápidamente después de las primeras sesiones, pero la repetición de movimientos es fundamental para beneficios duraderos: de hecho, es una técnica que busca cambiar los hábitos diarios de los individuos y para un cambio profundo, los movimientos deben volverse natural, habitual.
La técnica de Alexander: ¿para qué problemas?
Parece que esta técnica es eficaz contra una variedad de problemas, que incluyen:
- Dolor de espalda (1)
- Dolor en el cuello (2)
- Apoyo para la enfermedad de Parkinson (3)
- Problemas de equilibrio en los ancianos
- Asma
- Dolores de cabeza
- Osteoartritis
- Trastornos del sueño
- Estrés
Algunos beneficios de esta técnica siguen siendo anecdóticos y es necesario realizar más estudios para confirmar su eficacia.
Riesgos y precauciones
En la mayoría de los casos, esta técnica es segura ya que no se basa en manipulaciones, sino solo en un toque para guiar los movimientos. Sin embargo, esta técnica no es adecuada para todos, incluidos:
- Personas con una lesión espinal específica
- Individuos con hernia de disco
- Personas con un canal lumbar estrecho (estenosis del canal espinal)
- Personas con vértebras fracturadas.
En estos casos especiales, es necesario el tratamiento médico de un especialista. De hecho, la técnica de Alexander solo corrige problemas a largo plazo relacionados con la postura de las personas y no pretende curar este tipo de lesiones y afecciones.
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