16 de abril de 2026
Interesante

La importancia del deporte para tu salud

La actividad deportiva es un impulso natural e instintivo en los niños y debe ser sobre todo una fuente de placer y bienestar psicológico y físico. La competencia, el deseo de vencer a los oponentes y mejorar el propio desempeño son impulsos positivos, al igual que aprender a perder, siempre que todo tenga lugar en un contexto de diversión.
La práctica del deporte es importante en un niño en crecimiento porque promueve el desarrollo armónico del cuerpo, mejora la coordinación, tiene un efecto beneficioso sobre la circulación sanguínea y la respiración, afecta positivamente el desarrollo psicológico, facilita la inclusión social (especialmente si es un deporte de equipo) , se adapta al movimiento y la actividad física, lo que facilita el mantenimiento de esta actitud incluso en adultos.

La actividad física, sin embargo, requiere una cierta madurez física e intelectual por parte del niño, por lo que debe tener en cuenta la edad del sujeto, las características de su estructura corporal y, sobre todo, su carácter y gustos personales: un niño no se somete a una actividad exigente y agotadora si no está motivado y si no le gusta el deporte. Por tanto, la práctica del deporte no debe considerarse como la enseñanza individualista y exasperada de los primates. Sería deseable que la actividad motora se convierta en un hecho social durante la era de la evolución también por las múltiples ventajas que se derivan de ella, ventajas de un orden somático-físico (hábito de afrontar los esfuerzos y las actuaciones dirigidas, mejora de la actividad física). forma, corrección de pequeños defectos físicos, etc.), psicoconductuales (adquisición de autocontrol y autodisciplina, absorción de posibles frustraciones, etc.) y orden social (posibilidad de contacto con grupos muy diferentes, adquisición de características positivas etc.

Uno de los problemas a tener en cuenta es la posible interferencia, ya menudo inevitablemente, del deporte en la vida diaria del niño, en particular en sus compromisos escolares. Es responsabilidad de los padres velar por que se respeten los ritmos de existencia, dictados por las distintas necesidades, teniendo en cuenta que el deporte, aunque importante en la vida del niño, es siempre incidental a las necesidades básicas.
Desde el punto de vista psicológico, la práctica del deporte juega un papel protagonista. Es bien sabido que el tipo de vida que hoy es posible en los grandes centros urbanos no favorece la socialización de los jóvenes. En general, el tiempo dedicado a las relaciones de persona a persona, en particular en la escuela primaria, se limita a las horas de asistencia a la escuela. El deporte fomenta la creación de grupos de pares, unidos por intereses comunes positivos. Todo el mundo sabe lo importante que es el «grupo de pares» en este período de la vida de formación de la personalidad. Desde un punto de vista psicológico, junto con un punto de vista educativo, el niño se verá obligado a colaborar en la comunicación, dependerá de sus compañeros de amistad que a su vez dependen de él. Se crearán dificultades y su superación ayudará a generar confianza; Se fijarán objetivos cuya consecución será motivo de satisfacción.
Por tanto, la elección del deporte estará fuertemente influenciada por la personalidad del sujeto. Por ejemplo, los deportes de equipo se recomendarán a los jóvenes tímidos, introvertidos y ansiosos que tienen dificultades para establecer relaciones de persona a persona. Este tipo de deporte favorecerá el correcto desarrollo de la personalidad al tiempo que da la sensación de protección y seguridad que aporta el conjunto del equipo.
Para el líder, tal dirección será tan útil, ya que redimensionará el sentido de omnipotencia y la voluntad de mandar. Un niño muy animado y / o agresivo debe orientarse hacia una actividad deportiva que requiera un gran gasto de energía pero que, al mismo tiempo, tenga reglas a respetar (como fútbol, ​​rugby, baloncesto), para finalizar su exuberancia. Entre las muchas actividades deportivas, las disciplinas orientales (como el karate y el judo) promueven sobre todo una búsqueda constante del equilibrio y la perfección en el movimiento, respetando al oponente.

Deja una respuesta