16 de abril de 2026
Salud

Formas naturales de combatir el estrés

Este artículo es una continuación del siguiente artículo: ¿Cuál es la implicación del estrés en la inmunidad?

Lo vimos anteriormente, enfatizar una reacción normal del cuerpo.

El estrés es una situación imprevista que requiere una adaptación de nuestro organismo.

Hay varias formas de experimentar esta nueva situación y hacerla estresante o no.

La naturópata te acompaña con soluciones naturales y preventivas para evitar este estado de estrés crónico nocivo para el organismo y la inmunidad.

Cuando el organismo no logra adaptarse, en caso de estrés crónico, entramos en un agotamiento fisiológico y psicológico, y se produce un deterioro del sistema inmunológico.

¿Cuáles son las formas naturales de evitar o disminuir el estrés?

En naturopatía, preferimos antes de cualquier suplementación, actuar primero sobre elestilo de vida en general.

Nuestras tres áreas de acción son la dieta, el ejercicio físico y el manejo del estrés y las emociones.

1. Alimentos

Debe ser lo más natural, simple y completo posible.

Alimentos frescos y orgánicos contienen las sustancias esenciales para un buen equilibrio fisiológico y nervioso, buenos aminoácidos para fabricar neurotransmisores, buenos ácidos grasos para regular el sistema nervioso, cofactores como el magnesio o incluso las vitaminas.

El paso más importante es consumir frutas y verduras frescas de temporada, ricas en prebióticos.

Prebióticos son el alimento favorito de nuestras bacterias que viven en nuestros intestinos y colon.

Leer: Los 19 mejores alimentos prebióticos que debes comer

Recuerdo que nuestro sistema inmunológico se encuentra aproximadamente en un 80% en nuestros intestinos.

Por tanto, la buena salud de nuestras bacterias tiene un gran impacto en nuestra inmunidad.

Asimismo, es fundamental evitar el azúcar y sus derivados, así como los productos refinados (pasta, arroz, harinas). El exceso de azúcar ingerido provoca reacciones inflamatorias que se extienden por todo el cuerpo. Esto conduce al agotamiento de la microbiota y al deterioro del sistema inmunológico.

Básicamente, hay tres categorías de alimentos en los que concentrarse para proteger y estimular su sistema nervioso.

Omega 3

Hay que favorecerlos, porque son ácidos grasos esenciales, no sintetizados por el organismo, que por tanto deben ser aportados por la dieta.

Son antiinflamatorios (útiles en la lucha contra alergias, psoriasis, eczema, estrés …), esencial para las estructuras de las células nerviosas y protectores de retina frente a patologías cardiovasculares (disminución del nivel de triglicéridos), cáncer, anticoagulantes.

Traen mejor resistencia a situaciones estresantes, memorización y concentración

Se encuentran en:

  • Pescados grasos y sus aceites, salmón salvaje escocés, anchoas, caballa, sardinas, hígado de bacalao. Consumir 3 veces por semana como mínimo, fresco o enlatado.
  • Aceites de nuez, colza, camelina, cáñamo y lino.

Prefiere los aceites vírgenes orgánicos y el primer prensado en frío.

Cuidado, los aceites ricos en omega 3 son oxidables, consúmelos solo crudos y guárdalos en la nevera.

Leer: Ácidos grasos omega 3: todo lo que necesita saber

Magnesio

Participa en más de 300 reacciones enzimáticas en el organismo y entre otras en el transmisión de impulsos nerviosos, regulación de la frecuencia cardíaca y metabolismo óseo.

El magnesio se encuentra en:


Algunas lecturas interesantes:


  • Se prefieren las semillas oleaginosas, incluidas las almendras enteras, porque es un alimento alcalinizante.
  • Mariscos y especialmente bígaros
  • Cereales integrales
  • Leguminosas
  • Cacao y chocolate superior al 80%
  • Frutas y verduras frescas …

Leer: Por qué su falta de magnesio está dañando su salud y cómo solucionarlo

Vitaminas B

Tienen un papel en el funcionamiento del sistema nervioso, el metabolismo de carbohidratos, proteínas y lípidos, síntesis de neurotransmisores, producción de energía ….

Las vitaminas B se encuentran en:

  • La levadura de cerveza
  • Cereales integrales
  • Semillas oleaginosas
  • Verduras secas
  • Los despojos …

Ejercicio físico

La actividad física regular, adaptada y sin excesos, previene el estrés y fortalece el sistema inmunológico porque conduce por un lado a un aumento de la circulación sanguínea y linfática, y por otro lado a una amplificación de la transpiración, favoreciendo todo ello la eliminación de toxinas. .

Además, el deporte libera hormonas para el bienestar como la dopamina, la serotonina o las endorfinas.

Manejar el estrés y las emociones

Existen muchas técnicas y se ha demostrado que son eficaces para reducir el estrés.

Coherencia cardíaca, técnicas de respiración, EFT, movimientos de Qi Gong o yoga, meditaciones …

El naturópata podrá explicarte estas técnicas, guiarte y aconsejarte según tus deseos y posibilidades.

Asistencia puntual y adicional

1. Plantas adaptógenas

Estas plantas permitirán al cuerpo resistir el estrés físico y psicológico y preservar nuestra inmunidad.

Hay tres plantas adaptógenas principales:

Rhodiola, tiene acción antidepresiva y ansiolítica, estimula la inmunidad, mejora las capacidades físicas y mentales.

Puede ser tan eficaz como los tratamientos convencionales sin los efectos secundarios, en la depresión leve a moderada.

La Schisandra, es neuroprotector, ansiolítico y antioxidante. Tiene virtudes estimulantes y tonificantes.

Eleuterococo es tanto adaptógeno como estimulante, neuroprotector e inmunoestimulante. Regula las arritmias cardíacas.

2. Magnesio

Una situación estresante conduce automáticamente a una pérdida de magnesio..

Por tanto, es interesante tomarlo de forma sistemática para superar su fuga en la orina en caso de estrés.

3. Dopamina

Cuando el estrés causa fatiga física, dificultad para iniciar o actuar, problemas de memoria y concentración y el consumo excesivo de café y otros estimulantes se vuelve habitual, cuando el sueño ya no es reparador.

Dependiendo de la gravedad de los síntomas, se pueden agregar guaraná, ginseng, vitaminas B6 y B12, L-Thyrosine, Azafrán, Rhodiola, St. John’s Wort o Bacopa.

4. Serotonina

Cuando el estrés causa problemas para conciliar el sueño, irritabilidad, bocadillos al final de la tarde o comportamiento adictivo

Podemos añadir, según el caso, L-Triptófano, vitamina B6, magnesio, Griffonia, Azafrán, Rhodiola o Hierba de San Juan.

5. Y luego

Cuando el estrés se acompaña de palpitaciones, pánico escénico, sentimientos de opresión, Espino será ideal.

Cuando las somatizaciones se llevan a cabo en la esfera digestiva superior, es decir el estómago, bálsamo de limón tendrá su lugar.

En caso de somatización en la esfera digestiva inferior, es decir los intestinos, el Pasionaria se indicará.

En casos de somatización neuromuscular, optaremos por la valeriana y en caso de trastornos del sueño, la Eschotlzia o la amapola de California ayudarán.

Artículo escrito por Laurence Guillon
Naturópata en Lille (Nord) y Colombes (Hauts de Seine)
[email protected]
06 07 04 26 76

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