13 de abril de 2026
Salud

Endobiogenia, definición: los fundamentos de este método integrador

Endobiogenia, definición de una medicina holística poco conocida

El concepto de endobiogenia fue concebido por el Dr. Christian Duraffourd y el Dr. Jean-Claude Lapraz hace cuarenta años. La base del método endobiogénico es simple: busca restablecer el equilibrio del cuerpo. Es un método sistemático que busca comprender cómo funciona el cuerpo, por qué las personas se enferman y cómo el cuerpo puede volver a su estado normal de equilibrio. Esencialmente, busca evaluar cómo se genera y mantiene la vida interna. Asimismo, considera que el sistema endocrino (que tiene la función de secretar hormonas en nuestro organismo) se encarga de los equilibrios corporales. La endobiogenia es una filosofía que considera los desequilibrios como reacciones útiles de nuestro organismo que, con el tiempo, se van desregulando.

Por ejemplo, en el momento de la menopausia muchas mujeres tienen colesterol: esto se explica porque el colesterol es un precursor de los estrógenos y la progesterona. Cuando los niveles de estrógeno bajan, es natural que el cuerpo conserve su precursor, pero dado que los ovarios ya no son receptivos, el colesterol puede volverse dañino y causar enfermedades cardíacas si la mujer ya padece inflamación u otras enfermedades. Factores de riesgo.

La endobiogenia también busca evaluar a la persona en su conjunto. Así, este método tiene en cuenta el pasado y el presente de los pacientes, eventos importantes en su vida: duelo, divorcio, pérdida del trabajo, etc. Por ejemplo, la pérdida de un progenitor provocará diferentes reacciones hormonales en función de la edad del individuo y tendrá diferentes efectos en su salud a largo plazo.

Finalmente, el aspecto más interesante de la endobiogenia es el sistema llamado «biología de funciones»: una forma de observar el funcionamiento interno del cuerpo. De hecho, a diferencia de las pruebas habituales que buscan enfermedades específicas, este método se basa en un algoritmo que evalúa el funcionamiento de diferentes partes del cuerpo. De hecho, los análisis de sangre estándar son binarios: ¿el valor estudiado es normal o anormal? La biología funcional, por otro lado, se basa en 17 valores sanguíneos basados ​​en proporciones que evalúan cómo está funcionando el cuerpo en diferentes niveles. En efecto, la endobiogenia analiza el funcionamiento del organismo desde un punto de vista relativo: se estudian los diferentes factores en su interrelación.

Es fundamental comprender que la endobiogenia no rechaza en modo alguno la fisiología biomédica moderna, ya que se basa totalmente en ella: se diferencia de ella sin embargo por su acercamiento al cuerpo, ya que lo ve como un sistema. la historia y situación actual del individuo para su evaluación y tratamiento de acuerdo con sus necesidades particulares. Así, este método se basa íntegramente en el hecho de que el acompañamiento de enfermedades debe hacerse de forma individualizada para que sea realmente eficaz: las personas tienen diferentes historias, por lo que sus dolencias no pueden tratarse de la misma manera para todos.


Algunas lecturas interesantes:


El sistema endocrino, gestor de nuestra salud

Un elemento central de la filosofía de la endobiogenia es el sistema endocrino, el único sistema corporal ubicuo que dirige otros sistemas corporales mientras se maneja a sí mismo. De hecho, antes de la existencia de cualquier otro sistema en el feto, las hormonas son las que gestionan su desarrollo. Posteriormente, el sistema endocrino apoya y gestiona todas las etapas de la vida de un individuo: infancia, pubertad, embarazo, menopausia y muerte. Asimismo, ante estímulos externos, el sistema endocrino reacciona de forma sistemática: de hecho, ante cualquier tipo de agresión – fisiológica, física o emocional – el sistema endocrino gestiona las respuestas nucleares, celulares, locales y globales de nuestro organismo.

Así, la endobiogenia tiene como objetivo descifrar el funcionamiento hormonal de los pacientes, y a través de ello, intervenir aguas arriba ante diversas enfermedades. De hecho, los diferentes sistemas hormonales pueden estar defectuosos, lo que provocará problemas y enfermedades en diversas áreas del cuerpo.

Por tanto, esta perspectiva considera que para mejorar los tratamientos médicos es fundamental ver al sistema endocrino como el gestor de nuestra salud.

Curación con plantas

La endobiogenia puede basarse en diversos tratamientos, que responden de la forma más adecuada posible al nivel de desequilibrio del paciente. En la mayoría de los casos, un uso razonado de plantas medicinales es la respuesta más adecuada. Los cambios en la dieta y el estilo de vida también pueden ser muy beneficiosos. También se pueden utilizar homeopatía, vitaminas y minerales si el profesional está capacitado para dar este tipo de seguimiento.

Los remedios a base de hierbas, cuando se usan de manera racional y terapéutica (y como un todo y no se reducen a moléculas), pueden aliviar los síntomas y tratar la raíz de los problemas. Los componentes de las plantas pueden promover, modificar y facilitar los procesos fisiológicos normales, en lugar de suprimir o estimular como los productos farmacéuticos. Gracias a las dosis terapéuticas, las plantas medicinales preservan las reacciones mecánicas normales del organismo y le permiten recuperar sus capacidades de autocuración.

El uso de fármacos, radioterapia, quimioterapia y cirugía se reserva cuando otros métodos no han funcionado, el cuerpo del paciente ha perdido su capacidad de autocuración o la enfermedad requiere una intervención inmediata y agresiva.

Crédito de la foto: pixabay.com

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