19 de abril de 2026
Salud

¿Debería tomar un suplemento multivitamínico todos los días?

Alimentos: la ecuación nutricional

¿Cuáles son los parámetros que entran en juego cuando comes? Gustativo, económico, social, cultural, ético, fisiológico … Comer es tan identitario como fisiológico: «¡como luego existo»!

Y con el marketing de alimentos que sigue empujándonos a tomar decisiones inadecuadas, a veces nos sentimos muy desanimados, y especialmente exasperados, de que nos hagan sentir culpables e infantilizados. ¿Resultado? Rara vez nos llenamos de micronutrientes, vitaminas o minerales, que son esenciales para nuestro organismo (1).

Vitaminas y minerales: actores fundamentales en nuestro equilibrio

Las vitaminas (vitamina C, ácido fólico, etc.) y los minerales (magnesio, hierro, calcio, zinc, yodo, etc.) pertenecen a la categoría de micronutrientes. Se derivan principalmente de nuestros alimentos porque no son sintetizados por nuestro cuerpo. Estas moléculas son necesarias en pequeñas cantidades pero aseguran nuestro desarrollo vital, la prevención de patologías y nuestro bienestar general (2). Y es que todos los días del año nuestro organismo lo necesita para mantener su equilibrio fisiológico.

¿Estamos al 100% de nuestra ingesta de micronutrientes?

Entre las diversas respuestas a esta pregunta, encontrarás la de la mayoría de investigadores y médicos en nutrición: «No hace falta buscar en otro lado, una dieta sana y equilibrada aporta todos los micronutrientes que necesitamos». Pero obviamente este argumento es solo una teoría en estos días. En la práctica, no es tan simple, incluso con la mayor motivación para comer bien. Además, no es fácil controlar nuestros niveles de consumo de micronutrientes porque esto requeriría un conocimiento perfecto de la composición de cada alimento. Además, el análisis del estado de los micronutrientes mediante un análisis de sangre no es nada obvio (3).

Situaciones especiales = necesidades especiales

No es todo. A lo largo de nuestra vida, hay periodos de necesidades más importantes: deporte intenso, estrés, embarazo, envejecimiento… En general, un organismo solicitado es un organismo que puede tener una mayor demanda. La vitamina D y el magnesio son un buen ejemplo de este escenario. Aunque en su mayoría somos deficientes, cubrir las necesidades, durante los períodos de desarrollo (infancia, embarazo) o desde cierta edad, es particularmente crucial.

Además, en el contexto de una dieta vegana (“vegana”) por ejemplo, sabemos que la vitamina B12 apenas se consume en ausencia de productos de origen animal, por lo que la deficiencia es más fácil de anticipar.


Algunas lecturas interesantes:


Satisfacer sus necesidades de micronutrientes: una preocupación accesible

Por lo tanto, la ciencia ha estudiado la solución de la suplementación de vitaminas y minerales. Se ha informado que tomar multivitamínicos a corto y largo plazo en las llamadas dosis «fisiológicas» (= sin ir más allá de los límites de seguridad) no presenta ningún peligro. Esta ingesta regular reduciría las brechas de micronutrientes que se amplían con el tiempo entre nuestras necesidades y lo que consumimos (4). ¿Y la calidad de un multivitamínico en todo esto? A la cuestión de las dosis, hay que añadir una noción importante: la de minerales biodisponibles y vitaminas bioactivas, es decir, capaces de ser absorbidos eficazmente y actuar sobre sus objetivos. En resumen, es necesario optar por una suplementación multivitamínica de sentido común: bien concebida, bien dosificada, bien explicada y bien asesorada.

Multivitaminas y prevención, ¿demasiado bueno para ser verdad?

Sabemos que pensar en más tarde sin poder ver los efectos inmediatos no trae satisfacción a todos, especialmente en la era digital donde cada recompensa debe ser inmediata. Sin embargo, la suplementación con vitaminas y minerales intervendría sobre todo como parte de una estrategia de anticipación (5).

Finalmente, el problema no se basa necesariamente en si nuestra dieta es equilibrada o no (¡incluso si esta es la primera dificultad!). La clave está en darnos cuenta de que nuestra adaptación no puede ser perfecta frente a nuestros estilos de vida en evolución. Así, el ser humano por definición nunca puede alcanzar el 100% de sus necesidades. La ingesta diaria de un multi (bien diseñado) es una solución potencial, accesible y segura (a dosis fisiológicas y salvo casos especiales) para nuestro bienestar hoy, y especialmente mañana.

Fuentes

1. ANSES Estudio nacional individual de consumo de alimentos 3 (INCA 3). Opinión de ANSES. Informe pericial colectivo; 2017; pag. 566;.
2. Shenkin, A. Micronutrientes en la salud y la enfermedad. Postgrado. Medicina. J. 2006, 82, 559–567, doi: 10.1136 / pgmj.2006.047670.
3. Favier, A. Suplementación y medición del estado biológico de micronutrientes: interés en la práctica médica. Medicina del mal. Metabolics 2009, 3, 467–475, doi: 10.1016 / S1957-2557 (09) 73292-4.
4. Biesalski, HK; Tinz, J. Suplementos multivitamínicos / minerales: justificación y seguridad: una revisión sistemática. Nutrición 2017, 33, 76–82, doi: 10.1016 / j.nut.2016.02.013.
5. Blumberg, J.; Bailey, R.; Sesso, H.; Ulrich, C. El papel evolutivo del uso de suplementos multivitamínicos / multiminerales entre adultos en la era de la nutrición personalizada. Nutrientes 2018, 10, 248, doi: 10.3390 / nu10020248.

Deja una respuesta