Consejos esenciales para una casa limpia y saludable
Redacción: Juan Antonio Fonseca Serrano.
Tener una vivienda limpia no es solo una cuestión de imagen, también lo es de higiene y, por extensión, de salud. En un hogar en el que se lleven a cabo limpiezas de forma periódica y adecuada, hay menos niveles de polvo y, por tanto, de alérgenos; pero también hay menos riesgo de que surjan plagas de insectos, malos olores y, en definitiva, elementos que afectan negativamente a nuestra calidad de vida.
El problema, como con muchas cosas en la vida cotidiana de las personas, es que hacen falta tiempo y buenos métodos para tener una casa limpia y saludable. No todo el mundo dispone de ambas cosas tanto como querría. Por eso, para quienes lo tienen complicado para que su hogar esté lo más inmaculado posible durante el mayor tiempo posible, tenemos varios consejos que seguramente les van a venir de perlas.
Cómo tener una casa limpia y bien higiénica con facilidad
Lo cierto es que las pautas que vamos a abordar aquí son, en su mayoría, hábitos que deberían formar parte de tu día a día si quieres mantener unos buenos niveles de higiene en casa. Al mismo tiempo, también podemos afirmar que varios de estos consejos se pueden trasladar, por ejemplo, a tu entorno de trabajo. Si trabajas en una oficina, o tienes una oficina, es importante que algunas de estas pautas se mantengan para mantener un entorno limpio, higiénico y sano.
Para empezar, necesitas contar con buenos productos de limpieza. Aquí, desde luego, entran en juego las bobinas de papel, tan necesarias para recoger el polvo o la suciedad, o incluso para aplicar productos de limpieza. Nuestra mejor recomendación en este sentido es que acudas a empresas como Productos de Higiene.es, un portal que vende toda clase de productos sanitarios desechables para particulares y negocios. Ahí vas a poder encontrar bobinas papel industrial a muy buenos precios, y complementar con otros productos limpiadores habituales en supermercados.
¿Y cómo tener la casa limpia? O mejor aún, ¿cómo conseguir una buena limpieza sin tener que sacrificar mucho esfuerzo y tiempo? Con estos consejos que te vamos a dar a continuación:
Ventilar
Los olores se quedan, y a veces se concentran tanto que pueden ser molestos. La mejor forma de evitar esto es haciendo algo muy sencillo: abrir las ventanas y balcones. Deja las habitaciones abiertas a lo largo de la mañana para que se ventilen y para que el aire se renueve. Así, mientras haces la cama (algo que debes hacer a diario nada más levantarte) y recoges el dormitorio, dejas que el aire se mueva y logras que el ambiente esté menos cargado.
También es recomendable hacer esto con salón, salitas, pasillos, cocina… Con toda la casa. Nuestro consejo es que sea de lo primero que hagas a diario, y que lo dejes todo abierto mientras te arreglas, te duchas y desayunas. Después, cierras y listo. A veces, con 10 minutos es más que suficiente.
Fregar después de comer
No dejes el fregadero lleno de platos y cacharros de cocinar tras comer. Intenta sacar unos minutos tras haber almorzado, desayunado, merendado o cenado para limpiarlo todo y dejarlo recogido. No hacerlo es algo que genera una sensación de desorden y suciedad muy poco agradable, además de lo que supone por la acumulación de bacterias.
Te recomendamos además hacerlo rápidamente porque, cuanto más tiempo dejes las cosas sucias, más difícil será quitar esa suciedad que tiende a incrustarse. Ya no es solo por una cuestión de higiene, también lo es por facilidad y comodidades.
Seca el baño tras ducharte
En este apartado viene muy bien el uso de bobinas de papel industriales, o también las normales. Uno de los grandes problemas en los baños tras una ducha es el vapor y el agua cumulada. Esto provoca humedades y, a la vez, hace que muchas superficies queden marcadas por el agua acumulada y el deslizamiento de las gotas.
Para evitarlo, basta con abrir puertas y ventanas, si la hay, y aprovechar para secar el agua en las zonas donde suela acumularse. Todo esto, una vez hayas terminado de hacer tus cosas en el baño. Las bobinas de papel vienen bien para los cristales, principalmente, porque no dejan señales. Lo bueno es que también pueden usarse en cualquier otra superficie.
Vigila los cajones del frigorífico
¿Alguna vez has abierto el frigorífico y no olía precisamente bien? La mayoría de veces, esto se debe al cajón o cajones de verduras y a que algo se ha estropeado. Lo malo de esto es que afecta al resto de alimentos cercanos, y eso puede ser incluso peligroso para vuestra salud. Por tanto, procura revisar a diario estos cajones y gasta toda la verdura que puedas antes de que se estropee.
Obviamente, también hay que limpiarlos con cierta asiduidad, nuestro consejo es que lo hagas semanalmente. Así no se acumula suciedad, ni restos que puedan estropearse.
¿Y ya está? En efecto. Con estas bases puedes tener una limpieza garantizada, aunque nunca está de más acompañar con el paso de un plumero cada pocos días con el fin de evitar el polvo acumulado. Tener una casa limpia y sana es fácil.
